Wanderloser: Cuando viajar está de moda

Por: Jarnatural

Hace unos días me tomaba un trago con un amigo, y empezó a contarme de su reciente viaje a Europa. Por supuesto, de antemano yo sabía con detalles, cuáles países había visitado y cuáles no porque no paró de subir fotos a Facebook. Le conté que como él, había tres fulanos mas que habían armado maletas porque se iban de vacaciones y lo supe por esa red, no porque ellos me contaran.

Lo malo de las experiencias de viajar (sobre todo al exterior) es lo mucho que mi generación se jacta en redes sociales. Yo, incluyéndome. Viajar es uno de esos placeres que todos disfrutamos, pero tener el paseo de ensueño pensando en función de una reputación digital, me hace odiar con toda el alma la tendencia “wanderlust” (o espíritu aventurero) de alardear demasiado en  perfiles, haciendo alusión a lo afortunada y de paso, bendecida que es su vida.

Y es que no está mal, reitero. Hasta le tengo envidia –de la buena- a la gente que se la pasa viajando y a quienes viven de eso. Lo que me irrita es que lo anden gritando a los cuatro vientos.

Tener pasaporte es ahora igual de importante como la cédula de ciudadanía o el ID: Necesario. Pero vivir esa aventura no es algo que sólo a una sola persona se le ocurra. A todos nos gusta, es como comer o tener sexo. Nada mas.

Así que no hay que sobreactuarse. Tomar un avión y visitar un país nuevo; si bien no todos lo pueden hacer, no es algo que le pase solo a usted o a mí, y menos que nos haga únicos y excéntricos en este planeta.

Nuestros padres fueron criados con otra disciplina. A ellos les enseñaron que tocaba trabajar, casarse, tener hijos y comprar una casa. Esa era la vida, y los pasos a seguir. Por eso, para nosotros significa mucho romper ese esquema.

Ellos nunca pensaron que viajar era una inversión y muy pocos lo hicieron. Mis padres por ejemplo, nunca han salido del país. Y eso no está mal, porque su vida adulta fue enfocada precisamente en ese dogma de producir y seguir las reglas.

Pero llegó un momento que las cosas empezaron a cambiar y aparecimos nosotros, los millenials: los del  chip diferente;  producto de muchos cambios que los padres lucharon por tener. Ahora todos queremos –y muchos podemos- vivir en carne propia eso de explorar el mundo, en llenar el pasaporte de sellos. Lo que nuestros padres solo veían posible por los libros o películas.

Y qué delicia que ya no sea así.

Muchos de nosotros tuvimos padres hippies o revolucionarios que se rasgaron las vestiduras para buscar cambios que la sociedad rechazaba. Quizás algunos decidieron un día irse a otro país sin saber si quiera el idioma y les comenzó a ir bien. Todos tenemos un precursor que luchó para que ese cambio fuera en realidad posible hoy en día, y se volviera una tendencia, algo normal, algo que a usted o a mí nos puede pasar.  Ellos son los verdaderos Wanderlusters, los que no pensaron nunca en tomarse fotos para alardear, solo hicieron las cosas por convicción y ya.

 

Mi papá trabajaba en una compañía de tecnología. Un día, necesitaban mandar a uno de sus empleados a Nueva York, para traer el primer TV a color del país. Necesitaban a alguien que supiera inglés. Él alzó la mano y dijo que era el candidato. Sin saber ni una sola palabra, armó sus maletas y se fue para EEUU por seis meses. En mi casa hay solo como tres fotos de su experiencia, pero él te la cuenta toda. Ese sí es un Wanderlust de antaño.”

Camilo Contreras. Diseñador. 34 años.

Las generaciones anteriores son las que hoy nos permiten ser esos aventureros que nos jactamos de ser, sobre todo en redes sociales. Atrás quedaron las ganas de casarse y tener hijos, o pasar toda la vida en el mismo puesto de trabajo. No señor, somos diferentes y eso es lo que nos hace una estirpe que ya no lucha por un cambio en esos dogmas, sino que nació para hacer parte de él.

***

Después de varios Gin & Tonics llegamos a la conclusión que sabíamos de varios amigos en común que habían vivido la experiencia de viajar al exterior al menos una vez en sus vidas. Los sabíamos, en efecto,  porque lo publicaron en sus redes. Después mi amigo  me confesó que duró horas enteras frente a su computador, seleccionando las mejores fotos para subirlas a Instagram. No hace falta –le dije–, todo eso ya lo supimos quienes te tenemos en Facebook.

Así que a la próxima que quiera irse de viaje, piense en sacarle provecho, encontrar buenos precios, lugares increíbles y conocer la cultura local. Haga que sus padres se sientan orgullosos, a ellos les habría gustado. Pero eso sí,  deje atrás el estrés de pensar cuál será la mejor foto para subir a una red, o dónde hacer “check In” de los lugares que visite, solo para que la gente sepa que usted es uno de esos afortunados que nació para viajar.

Recuerde que esto es natural en nuestra genración y las que vienen. No necesitará vociferarle a todo el mundo que está conociendo el mundo. Coma callado, pásela rico y quizás, en un futuro, cuéntele sus aventuras a sus padres, hijos, o nietos.

Feliz viaje, Wanderloser.

Foto de: schantalao

2 thoughts on “Wanderloser: Cuando viajar está de moda”

  1. Totalmente de acuerdo con todo!!!
    Soy de México y hace 5 años viví en Francia, donde tuve la oportunidad de viajar por varios países.
    Era una hater de las redes sociales y no tengo ninguna fotografía linda en Instagram en cada lugar que visité. A veces me dan envidia todas esas fotografías perfectas, con outfits perfectos y pienso ¿por qué yo no tengo ese tipo de fotos?
    Pero luego pienso en todas las anécdotas y recuerdos que les he contado a mis familiares y amigos y valen muchísimo más la pena.
    A veces quisiera que las redes sociales nunca hubieran existido.

    1. Hola Brenda!
      Gracias por comentar.
      Es que las redes sociales nos han vuelto dependientes de tener una vida en la que a veces, en realidad, ni si quiera vivimos. Yo creo que los viajes se disfrutaban más antes, cuando las fotos no eran sino para el álbum familiar.
      ¡Saludos!

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